Aquest any l'acte de cloenda del curs, quan montem tot el pollastre a Nicaragua, ha estat molt be. Bé pels participants, en Jordi Hereu i Nuria Marin (dos alcaldes de dos de les grans ciutats espanyoles i catalanes) i perque el protagonisme ha recaigut per sobre de tot en els alumnes (especialment del postgrau que és la joia de la corona de l'escola).
I també perque vaig mantenir una molt agradable conversa amb les persones que vam venir de la meva agrupació, especialment amb la Gabi, em vaig retrobar amb molts dels meus alumnes i algán dels meus clients va alucinar (com no) al veura'm que no només vaig pel mon venen els serveis de Sagales sino que soc militant actiu al seu partit.
I es que la clandestinitat la porto una mica malament.
Us deixo amb el petit video que he fet amb les fotos de la festa:
17 julio 2008
02 julio 2008
NO ES NORMAL
Después de un largo periodo de “asuntos propios” cuando trato de reengancharme a escribir me encuentro con otra nueva normalización de la españolidad, como cada vez que un equipillo de algo gana un “loquesea”, llámese Mundial de Baloncesto, Eurocopa o Roland Garros.
Y con el pollo mediatico que han montado con PRISA es lo que ha vuelto a pasar: la rojigualda ya es de todos para Netoratón y Joselito ya ha metido cuña para vindicar la normalidad de la enseña bicolor por las plazas y calles de Catalunya.
Pero no, lamentablemente poco a pasado, salvo que unos tíos en calzoncillos han ganado un trofeo de hojalata, lo cual tiene un gran mérito deportivo, pero, “na” más.
Estaban los PRISAneros de la ROJA y de su españolizad, los que despotricaban porque no juega su selección NACIONAL y le deseaban lo peor a sus compatriotas que militaban en esa selección “no vasca” y “no catalana”. Están los que alucinan al ver a Xavi con una “estelada” y con la rojigualda al cuello.
Y todo eso sólo demuestra que no hay normalidad. Cuando unos niegan que haya un sentimiento nacional vasco o catalán o de “andesea” en base a los share de los partidos y otros reivindican la normalidad de ondear banderas españolas debe ser que no se ve tan normal.
Y aún menos cuando las banderas que ondean tienen tatuado el toro, que no deja de ser un pollo travestido.
Y no hay normalidad porque tanto nacionalista de tanto sitio (español, catalán o vasco) trata de imponer su versión de España (o de la NO-España).
Y con el pollo mediatico que han montado con PRISA es lo que ha vuelto a pasar: la rojigualda ya es de todos para Netoratón y Joselito ya ha metido cuña para vindicar la normalidad de la enseña bicolor por las plazas y calles de Catalunya.
Pero no, lamentablemente poco a pasado, salvo que unos tíos en calzoncillos han ganado un trofeo de hojalata, lo cual tiene un gran mérito deportivo, pero, “na” más.
Estaban los PRISAneros de la ROJA y de su españolizad, los que despotricaban porque no juega su selección NACIONAL y le deseaban lo peor a sus compatriotas que militaban en esa selección “no vasca” y “no catalana”. Están los que alucinan al ver a Xavi con una “estelada” y con la rojigualda al cuello.
Y todo eso sólo demuestra que no hay normalidad. Cuando unos niegan que haya un sentimiento nacional vasco o catalán o de “andesea” en base a los share de los partidos y otros reivindican la normalidad de ondear banderas españolas debe ser que no se ve tan normal.
Y aún menos cuando las banderas que ondean tienen tatuado el toro, que no deja de ser un pollo travestido.
Y no hay normalidad porque tanto nacionalista de tanto sitio (español, catalán o vasco) trata de imponer su versión de España (o de la NO-España).